LA MÚSICA: OLVIDADA EN LA EDUCACIÓN INCLUSO ENTRE LAS ARTES

LA MÚSICA: OLVIDADA EN LA EDUCACIÓN INCLUSO ENTRE LAS ARTES

La música es la hermana pobre en el sistema educativo español. Mientras en otros países la incentivan y le dan el rango que se merece en España es todo lo contrario, es más, cuando estudias música no es raro encontrarte con personas, incluso bien cultivadas, que te preguntan si no haces una carrera a la vez, como si los estudios musicales fueran una cosa de broma.
He hablado con muchas personas que dicen no ser capaces de haber hecho algo digno en el terreno musical, que es una disciplina dura y difícil. Sin embargo a la hora de pagar 5 euros para ver un concierto les parece caro.  
El sistema educativo español  fuera de los conservatorios no ha sido capaz de dar a la música una actividad digna. No hay en la asignatura una exigencia de objetivos artísticos con un mínimo de calidad. La asignatura se convierte en la mayoría de los casos en una enseñanza teórica que aburre a los alumnos que la toman como una opción con derecho al aprobado y nada más. Solo la buena voluntad del profesorado con imaginación es capaz de ofrecer audiciones dignas pero el trabajo que le supone es titánico ya que  tiene que realizarlo en el escaso espacio de tiempo de que dispone durante la semana  escolar. 
También se suele impartir música en extraescolares pero el problema económico hace difícil hacer algo con cierta dignidad. Ni los colegios ni los padres  quieren pagar el valor real de la actividad. Nos encontramos muchas veces que no es más que una guardería para entretener a los alumnos durante un tiempo establecido y las audiciones año tras año son siempre iguales, sin ninguna evolución. Desde mi experiencia puedo decir que  he presentado un proyecto en dos colegios importantes de esta ciudad. En la entrevista que tuve con el primero me comentaron que les gustaría hacer un pequeño  musical con orquesta de cuerda, teatro y coro. En ese momento les garanticé que en el plazo de un curso escolar era realizable. Preparé un plan pedagógico con objetivos y enseñanza razonables. El proyecto les gustó. ¿Cuál fue el problema? El presupuesto. En el segundo colegio lo mismo. Preferían seguir haciendo lo mismo año tras año, aunque con lo que tenían, no había habido en todo ese periodo  ni evolución ni proyecto con objetivos.  Por cierto estos colegios no son de los que no pueden pagar.
Incluso en el terreno de las artes relacionadas con la música ocurre parecido. Por investigar un poco presenté un proyecto para acompañar musicalmente la audición de final de curso en una escuela de danza. Incluso la forma de pago era muy razonable y cómoda para el alumno, que al cabo de un año, hubiera podido ser acompañado por una orquesta en vivo por poco dinero. La respuesta de la responsable de la academia fue muy graciosa: ¡¡¡Tenía a Baremboim en un CD!!! Realmente me costó mucho aguantar la risa. Como si fuera lo mismo música enlatada que en vivo. No fue capaz de escuchar la propuesta  ni de hacer un mínimo esfuerzo por  llevarla a cabo.
También se ha investigado mucho sobre el poder curativo de la música. Es un tema amplio que merece mucha atención pero solo diré una cosa: si saben que esto es así, ¿cómo los hospitales no están llenos de músicos? Porque en España la teoría se sabe muy bien pero ponerla en práctica cuesta algo más.
Si en la base de la educación ocurre esto, no es difícil que los músicos nos encontremos con preguntas como la que he expresado arriba. También por esto nos encontramos  con un tema de  ignorancia en el sentido que somos capaces de pagar 70 u 80 euros por un concierto de una gran orquesta y sin embargo no somos capaces de valorar los proyectos que tenemos alrededor. Como si fuera de las grandes orquestas ya no existiera  nada.

Esperemos que el responsable de la educación en este país, o sea, el Estado alguna vez tome en serio este problema. 


José Marco
Director Artístico
Asociación Aragonesa Musical "Camerata Contrapunto"

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